La alfombra roja del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2026 tuvo un momento inolvidable gracias a Mariela Sotomayor, quien deslumbró con un vestido dorado del gran y reconocido diseñador chileno Rubén Campos. El atuendo, parte de la colección “Pasión por vestir tu desnudez”, combinó seda 4Ply, encaje chantilly y piedras, adaptándose al cuerpo de Mariela como una segunda piel.
El diseñador destacó la profesionalidad y la actitud de la periodista: “Mariela Sotomayor es una mujer como todas mis clientas, que merecen la atención perfecta de su cuerpo y la admiro porque logró entrar en la talla perfecta del vestido”. Campos reveló que el proceso incluyó la prueba de tres diseños, y finalmente no fue necesario hacer modificaciones importantes, solo entallar ligeramente la prenda para ajustarla a su figura.
Mariela explicó que se sintió cómoda y segura durante toda la jornada, pese a no ser parte del circuito de pasarela. “Es la cuarta vez que participo y la verdad lo disfruté mucho, como nunca antes, me sentí muy cómoda con el vestido”, comentó, agregando que la dedicación del equipo y la atención a cada detalle fueron fundamentales para que el resultado fuera impecable.
“Se trata de un vestido inédito, no existe otro igual, que para su confección fue probado en una de mis modelos ícono, la estupenda Pilar Jarpa”, agregó Campos.
Joyas y estilismo: el toque final
El conjunto se complementó con joyas exclusivas de Erick Alexander. Se eligieron aretes chandelier con perlas doradas y un anillo solitario de citrino imperial de 23 quilates, creando un diálogo perfecto entre vestido, joyas y personalidad. El estilista Edgardo Navarro se encargó de la imagen de cabello y maquillaje, utilizando ondas al agua estilo Hollywood y tonos cálidos que resaltaron la belleza natural y elegante de Mariela sin sobrecargar su look.
Mariela destacó cómo vivió su paso por la alfombra roja: “Sentí la dedicación que estos verdaderos artistas nacionales pusieron en cómo me iba a ver esa noche, me siento honrada que ellos me asesoren, me hicieron sentir merecedora de todo ese trabajo”.
“Yo iba feliz, todo lo que se hace con cariño tiene esa energía especial y eso se nota, desde el público me dijeron tantas cosas lindas que de verdad estoy muy agradecida”, agregó.
Rubén Campos, orgulloso, señaló: “Yo la vi a ella… no había nadie más”, refiriéndose al impacto de Mariela frente a las cámaras y al público presente.