En el programa Sintonizados de Radio Pauta, la comunicadora Carolina de Moras sorprendió a los oyentes al compartir una divertida anécdota de su juventud, relacionada nada menos que con el icónico Lenny Kravitz. Aprovechando la reciente visita del artista a Chile, donde ofreció dos conciertos el 4 y 5 de diciembre, la modelo y exconductora del Festival de Viña del Mar narró un curioso encuentro que tuvo con el rockstar en una fiesta en Miami, hace más de dos décadas.
De Osorno a una pool party en casa de Lenny Kravitz
Carolina situó su historia en el año 1999, cuando se encontraba en Miami en medio de un viaje de introspección personal y trabajando como modelo. La oportunidad llegó gracias a un fotógrafo que conocía al círculo cercano de Lenny Kravitz y la invitó, junto a una amiga, a la inauguración de su casa.
“Era una cabra chica, jugando a ser grande. A los veintitantos uno cree que se las sabe todas, pero en realidad estaba ahí tímida, pensando ‘¿van a cachar que soy de Osorno y que acá soy colá?’”, comentó entre risas, recordando la mezcla de nervios y emoción que sintió al asistir al evento.
Él andaba con una micro tanga zunga
El punto cúlmine de la historia llegó cuando Carolina fue presentada al mismísimo Lenny Kravitz. Su primera impresión, sin embargo, no fue lo que esperaba: “Lo miro y pienso: ‘Lenny, Lenny…’, y luego miro para abajo, ¡Lenny! Es que es súper bajito, me rompió el corazón”, confesó la modelo, provocando risas entre los presentes.
Para añadir un toque aún más divertido, describió la peculiar vestimenta del cantante en esa ocasión: “Era una fiesta de día, una pool party, y él andaba con su torso al desnudo y una micro tanga zunga. Me miró, dijo algo como ‘hi’ y se fue. Fue como ‘ya chao’”.
Una anécdota para el recuerdo
Aunque el encuentro no resultó tan glamoroso como podría haberse imaginado, Carolina lo recuerda con humor, destacando lo surrealista de estar en un evento de esa magnitud siendo tan joven.
La historia causó revuelo entre los oyentes del programa, quienes disfrutaron de esta mirada espontánea y entretenida al pasado de la comunicadora, enmarcada en los días en que el icónico Lenny Kravitz hacía vibrar al público chileno con sus presentaciones en el Movistar Arena.