Cony Capelli apareció inesperadamente en el estudio de Fiebre de Baile, la noche del martes, para despejar las dudas que generó su repentina renuncia al programa.
Cabe señalar que Capelli no se presentó el lunes a competir, y fue Diana Bolocco quien informó en pantalla que la joven decidió abandonar el espacio por temas personales.
Rumores cruzados y teorías sobre su salida
Tras conocerse la noticia, comenzaron a surgir múltiples teorías que intentaban explicar por qué Cony Capelli dejó abruptamente la competencia de baile de Chilevisión.
Algunos aseguraban que tuvo un quiebre con su bailarín, David Sáez, mientras otros mencionaron un supuesto conflicto con Julio César Rodríguez por comentarios en Primer Plano.
Incluso se habló de una posible negociación con Mega, ya que Capelli sonaba como posible participante de un nuevo reality de parejas que prepara la señal.
Frente a esta ola de especulaciones, la influencer decidió volver al set del programa pasada la medianoche, para entregar su versión con una carta escrita de puño y letra.
“Fue una decisión que me costó mucho tomar”
“Voy a leer algo, porque ayer me invitaron a venir, pero no estaban las condiciones”, dijo Capelli, reconociendo que no estaba emocionalmente preparada el día anterior.
Agradeció a las “conistas” por su constante apoyo y a su equipo, incluyendo a su coach Francia Gómez y al propio David Sáez, con quien negó tener conflictos.
También tuvo palabras llenas de cariño para Diana Bolocco, a quien describió como una guía y una mujer admirable, agregando: “Te quiero mucho, Diana”.
Capelli valoró el trabajo del programa, señalando: “Con o sin chimuchina, han hecho una bella labor acercando el arte a los hogares. Eso siempre aporta a la sociedad”.
Sobre su decisión, expresó: “El lunes fue un día frío, neutro. Me costó tanto decidirlo, me dolió tanto que ni siquiera podía llorar”, reveló visiblemente emocionada.
Contó que solo cuando se dio cuenta de que había tomado la decisión correcta, sintió paz y tranquilidad: “Mi cuerpo descansó cuando entendí que era lo mejor para mí”. “Mi renuncia fue para priorizar mi salud mental y emocional, un acto de amor propio. Si no me respeto yo, nadie más lo va a hacer”, aseguró.
Finalmente, dijo que encontró su verdadera gloria “en su casa, con sus amigos, su pareja, su Bigote y su familia”, lejos del ruido mediático y la presión televisiva.
“Agradezco a todos mis compañeros por su profesionalismo. Con su entrega me ayudaron a ser la mejor bailarina que puedo ser”, concluyó con emoción.