Con una propuesta visual impecable y un relato tan crudo como necesario, “El Camino” se alza como uno de los proyectos audiovisuales más impactantes del último tiempo en Chile.
El cortometraje aborda con fuerza y sensibilidad un fenómeno poco visibilizado pero en alarmante crecimiento: la ludopatía en niños y adolescentes.
Lejos de ficciones exageradas, esta producción se construye sobre testimonios reales recogidos por la fundación “Apostar No Es Un Juego”, donde menores relatan experiencias que bien podrían atribuirse a adultos con adicción al juego.
“Fue chocante leer relatos de niños que hablaban de deudas, ansiedad, pérdida de control…”, confesó Matías Anríquez, director creativo del corto.
La obra es fruto de una colaboración entre Wolf BCPP, la productora Landia, Sauvalle Producciones en la dirección musical y la Fundación Contradicción, creada por Daniel “ExHuevo” Fuenzalida.
El resultado: un cortometraje con alma documental que retrata cómo una familia enfrenta la adicción de su hijo a las apuestas digitales. Una historia íntima, sin adornos ni clichés, que muestra el impacto real y cotidiano de esta adicción silenciosa.
“La presencia de casas de apuestas en medios es cada vez más agresiva. Esto nos llevó a explorar cómo afecta a los más jóvenes”, explicó Anríquez.
Desde la fundación, la psicóloga Andrea Gajardo advierte que el juego compulsivo en menores no es solo un tema de voluntad.
“Hablamos de una combinación de impulsividad, evasión emocional y pérdida de control, que puede iniciarse incluso en la infancia”, detalló.
Entre los síntomas frecuentes: juego excesivo, ocultamiento, problemas de sueño, ansiedad, culpa y aislamiento.
Aunque fue pensado para salas de cine, “El Camino” está disponible de forma gratuita en redes sociales, incluido el canal de Fundación Contradicción y las plataformas de Fuenzalida, quien ha sido clave en su difusión.
“Ver cómo la gente se emociona y agradece el mensaje ha sido reconfortante”, confesó Anríquez.
Más que una pieza artística, este corto busca sacudir conciencias, especialmente de padres y madres, para advertirles que ningún hogar está inmune al mundo de las apuestas digitales.
“La gente ni siquiera sabe que esto existe. Por eso decidimos contarlo con la fuerza del cine, para abrir una conversación urgente que no se está dando”, remató Matías.