Este lunes, el programa Sígueme de TV+ vivió una emotiva jornada con el esperado regreso de Carla Ballero, quien se reincorporó al panel en su nuevo horario de 17:00 a 19:00 horas, luego de más de dos meses alejada de la pantalla debido a una grave neumonía neumocócica.
Visiblemente emocionada, la panelista compartió con sus compañeros y televidentes el duro proceso que atravesó, tanto físico como emocional y espiritual. “Cuando llegué a la clínica, ya era un muerto”, confesó, recordando que su estado era crítico y que estuvo al borde de la muerte.
Ballero relató que antes de ser hospitalizada comenzó a sentirse extremadamente cansada, sin fuerzas y con una alarmante baja de peso. “Me vi en el monitor y me di cuenta que estaba muy delgada… pero seguía como en piloto automático”, dijo.
Uno de los momentos más estremecedores de su relato fue su experiencia en la UCI. Según contó, durante su intubación no lograron sedarla a tiempo: “Sentía todo, estaba consciente. Fue como estar viva-muerta”, describió. “Yo gritaba sin voz. Y luchaba con los ojos para que se dieran cuenta que estaba despierta”.
Ballero también agradeció profundamente el apoyo de su pareja, Raúl Fergie, quien fue su principal sostén durante los días más difíciles. “Me prometió que no me iba a dejar sola, y así fue. Las enfermeras me contaban que gritaba su nombre muda”, recordó con emoción.
Su recuperación no fue lineal. Tras su alta, una complicación la llevó a ser nuevamente internada por un derrame pleural. “Sentía que me estaban llenando de agua. Gritaba de dolor… Pero esta vez me entregué, confié en mis doctores”, dijo.
Finalmente, destacó con orgullo cómo sus hijos asumieron responsabilidades en su ausencia: “Cuando volví a casa, me di cuenta que habían aprendido a hacer todo. Entendí que el ser humano es muy mágico: en momentos difíciles, saca todo lo que tiene”.
El regreso de Carla Ballero fue recibido con calurosos aplausos y el reconocimiento de sus compañeros, quienes valoraron su fortaleza y valentía.