El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Rancagua dictó sentencia contra tres personas por su participación en un homicidio por encargo ocurrido en marzo de 2024 en la comuna de San Francisco de Mostazal, en la Región de O’Higgins.
El tribunal acreditó que los involucrados coordinaron y planificaron el crimen bajo la modalidad de sicariato. La investigación estableció que los responsables contrataron ejecutores externos y organizaron una logística destinada a asegurar la concreción del ataque.
La justicia condenó a una de las imputadas a presidio perpetuo simple en calidad de coautora inductora del delito. Otro de los acusados recibió una pena de 18 años de presidio como autor colaborador, mientras que una tercera involucrada fue sentenciada a 10 años de cárcel como cómplice.
Víctima murió tras recibir múltiples disparos
El ataque ocurrió el 21 de marzo de 2024, luego de que la víctima saliera de un servicentro Shell ubicado en la Ruta 5 Sur. Según determinó el fallo, los sicarios interceptaron al conductor en el kilómetro 61 de la carretera mientras se desplazaban en motocicleta.
Los atacantes efectuaron al menos diez disparos contra la cabina del vehículo. Cuatro proyectiles impactaron directamente en la cabeza de la víctima, provocándole la muerte inmediata debido a un traumatismo craneoencefálico.
Tras el ataque, la camioneta avanzó varios metros sin control hasta colisionar contra la parte posterior de un camión.
Posteriormente, una de las condenadas esperó a los sicarios en las cercanías del lugar para colaborar en la eliminación de evidencia. La mujer ayudó a deshacerse de la motocicleta, vestimentas y otros elementos utilizados además de facilitar el retorno de los involucrados a Santiago.
El tribunal ordenó que, una vez ejecutoriada la sentencia, las autoridades incorporen las muestras biológicas de los condenados al registro nacional de ADN.