A cuatro meses de confirmar su dolorosa separación de la patinadora rusa Ludmila Ksenofontova, Álvaro Ballero decidió abrir su corazón en redes sociales. En un desahogo público y sincero, el ganador de “Protagonistas de la Fama” no solo habló de su proceso de duelo, sino que reveló un impacto concreto en su vida: la recaída en un hábito que había superado hace más de 20 años.
A través de su cuenta de Instagram, Ballero compartió los altibajos de su nueva rutina. Por un lado, contó cambios positivos: “En vez de dormir siesta en la hora de almuerzo, entreno al menos tres veces por semana”. Sin embargo, confesó que no todos los ajustes han sido saludables.
La confesión sobre el tabaco y el “vapeo”
El cambio más significativo, y el que más lo preocupa, tiene que ver con el cigarrillo. Con honestidad, el animador admitió: “Hay muchos pendientes, como dejar de fumar. Volví a fumar desde que me separé y ahora ‘vapeo’ como los adolescentes”.
Ballero puso en perspectiva lo que significa esta recaída: “Espero dejarlo, desde los 20 años que no fumaba y volví a los 43”. La confesión muestra cómo el estrés emocional de la separación lo llevó a retroceder en un hábito que llevaba décadas superado, buscando probablemente un alivio momentáneo en medio del dolor.
“Un camino difícil y oscuro”
Más allá del hábito, Ballero se refirió al peso emocional de estos meses. Describió el proceso como “un camino difícil y oscuro”. Reconociendo el apoyo profesional, dijo: “Con ayuda del psicólogo todo ha sido menos duro de lo que pensaba”.
El animador hizo un balance introspectivo de su crecimiento: “Han sido caídas fuertes, pero el tiempo ha ayudado, he aprendido a ser mejor”. Su prioridad ahora está clara: “Cada semana un avance, pequeño, pero avance, para ser mejor papá y mejor pareja, eso que no logré ser cuando debía”.
El “luto” y el futuro
Sobre el futuro de su vida sentimental, Ballero fue realista. “Papá me queda mucho tramo, pareja estoy fuera por lo menos un año, creo”, proyectó. Y cerró con una reflexión que muchos en su situación compartirán: “El luto se vive y primero debo volver a quererme a mí, después vendrá lo que Dios quiera”.
Con esta publicación, Álvaro Ballero no solo compartió su lucha privada, sino que también normalizó hablar sobre las recaídas y la complejidad del duelo, conectando de manera auténtica con sus seguidores que puedan estar pasando por experiencias similares.
Aquí puedes ver las publicaciones que compartió: