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“Fui afortunada”: Mariana Derderian conmueve con profunda reflexión a dos años de la muerte de su hijo

“Fui afortunada”: Mariana Derderian conmueve con profunda reflexión a dos años de la muerte de su hijo
Mariana Derderian – Instagram (archivo).

A dos años del fallecimiento de su hijo, Mariana Derderian volvió a referirse al proceso que ha enfrentado desde entonces, compartiendo una reflexión íntima sobre el duelo y los cambios que ha experimentado.

Fue en el podcast Elige a tu vieja, conducido por su amiga Ignacia Baeza, donde la intérprete abrió su corazón y habló del momento en el que se encuentra actualmente.

Un proceso en constante cambio

Durante la conversación, Derderian explicó que su experiencia no ha sido lineal, sino marcada por cambios constantes en su forma de sentir y enfrentar la vida.

“Me siento cambiante, mutando. Me cuesta mucho definirme. Me siento distinta”, confesó, dando cuenta de un proceso interno aún en desarrollo.

En esa línea, también reconoció que su mirada sobre lo cotidiano ha evolucionado con el tiempo. “La superficialidad me da lata. Ahora le resto mucha importancia a las cosas, siento que todo es más liviano de lo que uno cree”, reflexionó.

Convivir con el dolor

La actriz fue clara al señalar que el dolor no desaparece, sino que se transforma. “Soy una persona que va a tener pena y dolor siempre, pero eso va subiendo o bajando de volumen”, explicó.

Además, describió cómo hay momentos en los que la emoción se intensifica, comparándolo con una dinámica cambiante. “Es como una ruleta: a veces estás arriba y otras abajo”, agregó.

Uno de los puntos más crudos del relato fue cuando abordó la rabia que aún siente frente a lo ocurrido. “Siento mucha rabia con el mundo, con que la vida siga”, expresó, recordando los días posteriores a la tragedia.

Una mirada que sorprende

Pese a esa emoción, Derderian también compartió una reflexión que marcó el momento más profundo de la conversación, al intentar mirar su experiencia desde otra perspectiva.

“Digo que tengo rabia con el mundo, pero también trato de mirarlo desde lejos y digo: ‘igual afortunada’”, señaló.

En ese contexto, explicó que su hijo no sufrió, lo que le permite encontrar un punto de alivio dentro del dolor. “Mi hijo no sufrió, se fue durmiendo”, afirmó.

El ejercicio de resignificar

La actriz profundizó en esta idea, señalando que intentar ver el “vaso medio lleno” ha sido parte de su proceso para enfrentar la rabia.

“Es una suerte que se haya ido sin dolor. Creo que ver el vaso medio lleno es un ejercicio que ayuda a salir de la rabia”, explicó.

También reconoció lo complejo de ese pensamiento, ya que implica compararse con otras realidades. “Es feo, porque es como mirar que siempre hay alguien peor que uno”, reflexionó.

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