Un cambio de tendencia mostró el sistema financiero chileno durante marzo, luego de que el crédito total registrara un crecimiento real anual de 1,1%, poniendo fin a cinco meses consecutivos de caídas.
Según el informe de la Asociación de Bancos (ABIF), este repunte responde principalmente al dinamismo de las carteras de consumo e hipotecaria, que impulsaron la recuperación.
Consumo lidera el repunte
El crédito de consumo destacó con una expansión de 4,9% anual, marcando su mejor desempeño desde 2022 y consolidando una tendencia al alza en los últimos meses.
Por su parte, los créditos hipotecarios crecieron 1,8%, alcanzando su mayor ritmo en 18 meses, aunque todavía en niveles bajos en comparación histórica.
Sector empresarial aún débil
En contraste, el crédito comercial continuó mostrando cifras negativas, con una caída de 0,3%, aunque moderando el ritmo de contracción observado en meses anteriores.
Este comportamiento refleja una desaceleración en la demanda de financiamiento empresarial, en un contexto económico aún marcado por la incertidumbre.
Riesgos y estabilidad del sistema
En materia de riesgo, la morosidad mayor a 90 días se ubicó en 2,40%, mostrando una leve baja, mientras que la banca mantiene altos niveles de solvencia, con un índice de capital de 17,28%.
Desde la ABIF destacaron que el sistema financiero continúa sólido, aunque con señales mixtas en la actividad crediticia.