Es habitual que cada año el Festival de Viña entregue reconocimientos que hacen vibrar a la Quinta Vergara, pero hay uno que simplemente no aparece en cualquier edición.
Se trata de la Gaviota de Platino, el máximo galardón que puede recibir un artista sobre el escenario más importante del país. A diferencia de las tradicionales Gaviota de Plata y de Oro, su entrega no responde al protocolo habitual y ocurre solo en circunstancias especiales.
Un reconocimiento especial
Este premio no se otorga por una presentación puntual, sino por una relación profunda y sostenida con el certamen. La estatuilla está elaborada en cromo y rodio, e incrustada con 85 cristales Swarovski, lo que refuerza su carácter excepcional dentro del Festival de Viña.
De acuerdo con el decreto municipal 1530, el artista debe cumplir dos requisitos centrales: contar con al menos 30 años de carrera y mantener un vínculo íntimo y recíproco con el evento. Aun así, la determinación final depende de la Comisión Organizadora y debe oficializarse con la firma de la alcaldesa de la ciudad.
A lo largo de la historia reciente del certamen, solo cinco figuras han recibido la Gaviota de Platino en la Quinta Vergara. El primero fue Luis Miguel en 2012. Luego la obtuvo Isabel Pantoja en 2017, en homenaje a Juan Gabriel, quien falleció antes de poder recibirla.
En 2019 el reconocimiento fue para Lucho Gatica en un homenaje póstumo, instancia en que su sobrino Humberto Gatica recibió el trofeo. Más tarde se sumaron Los Jaivas en 2023 y Myriam Hernández en 2025, consolidando así el reducido grupo que ha alcanzado este nivel de consagración frente al exigente Monstruo de Viña.