Una ola de decepción y indignación recorre las redes sociales chilenas. Inna Moll, la representante nacional en el Miss Universo 2025, no logró ingresar al top 5 del prestigioso certamen de belleza.
La situación generó una inmediata reacción de frustración entre sus seguidores y el público en general.
La modelo de 28 años había generado altas expectativas tras un desempeño destacado en las primeras etapas de la competencia. De hecho, Moll fue la primera candidata seleccionada entre las 12 semifinalistas que continuaban en carrera por la corona, manteniendo viva la ilusión de ver a Chile en lo más alto del podio.
El momento crítico de la eliminación
El punto de quiebre llegó durante el desfile en traje de baño. Tras esta presentación, el jurado realizó una nueva selección que dejó a la influencer fuera de los cinco primeros lugares.
Tailandia, Filipinas, Venezuela, México y Costa de Marfil fueron las naciones que accedieron a la ronda final, donde finalmente la mexicana Fátima Bosch se alzó con la corona.
La eliminación resultó particularmente dolorosa para los seguidores chilenos, considerando que Moll había demostrado un gran desempeño toda la competencia.
La explosiva reacción en el ciberespacio
Las redes sociales se inundaron inmediatamente de comentarios furiosos y memes. Miles de usuarios chilenos expresaron su frustración, muchos de ellos utilizando el hashtag #InnaMoll para manifestar su apoyo y su desacuerdo con la decisión del jurado.
“No puede ser, esto fue un robo“, escribió un usuario en X (antes Twitter), reflejando el sentir generalizado. Otros fueron más allá en sus críticas: “Hay mano negra en esto“, comentó otra seguidora en Instagram.
El apoyo transversal a la candidata chilena
Pese a la decepción, los chilenos cerraron filas en apoyo a su representante. “Estamos orgullosos de ti“, “Fuiste nuestra ganadora” y “Chile te quiere” fueron algunos de los mensajes que coparon las diferentes plataformas digitales, demostrando el cariño que despertó la participante nacional.
El certamen, transmitido desde Tailandia y seguido masivamente en Chile, dejó un sabor agridulce. Si bien la candidata no logró la anhelada corona, su participación mantuvo en vilo a todo el país y demostró el continuo interés por estos eventos de alcance global.