El debate presidencial organizado por la Asociación de Radiodifusores de Chile (Archi) dejó uno de los momentos más comentados de la semana pasada, luego del tenso cruce entre el candidato Eduardo Artés y la periodista Cristina “Titi” González.
Durante el intercambio, González le preguntó a Artés por los casos de jóvenes detenidos por fabricar y lanzar bombas molotov. El candidato comenzó a responder, pero cuando la periodista intentó repreguntar, él la interrumpió con un tajante: “No te voy a contestar, tú vas a esperar que yo termine”.
Ante el incómodo momento, Mónica Pérez, quien moderaba el debate, intervino para respaldar a su colega y marcar su posición: “Me gustaría hacer una defensa por el trabajo periodístico, porque es un poco agotador ver cómo a los candidatos nos agreden cuando simplemente estamos haciendo nuestro trabajo”, expresó.
La periodista de Canal 13 agregó que la intención de González era generar un diálogo con el candidato: “Titi González le estaba haciendo una pregunta para establecer un diálogo, profesor Artés. Yo siempre he pensado mucho mejor de usted y su amabilidad”, comentó en ese momento.
Sin embargo, los dichos de Pérez generaron opiniones divididas. Uno de los que reaccionó fue el comunicador y crítico de espectáculos Jaime Coloma, quien a través de Instagram publicó una reflexión en la que expresó su desacuerdo con la periodista. “Mónica Pérez hace una defensa gremial respecto a lo que denomina mal trato por parte del entrevistado. No estoy de acuerdo con ella por varias razones”, escribió Coloma.
El exrostro televisivo explicó que considera errónea la idea de que el periodismo sea siempre un oficio neutral o incuestionable: “Se ha establecido de manera rara que el periodismo es un oficio incuestionable y que su ejercicio siempre es objetivo, como si no existieran lineamientos editoriales e intereses ideológicos detrás”.
En esa línea, añadió que los comunicadores también son personas con emociones y puntos de vista que pueden influir en su trabajo. “El ejercicio de la comunicación es complejo y dista mucho de ser completamente objetivo”, sostuvo.
Finalmente, Coloma concluyó que, al igual que los periodistas pueden sentirse menoscabados, los entrevistados también pueden tener esa percepción. “Así como Mónica Pérez se sintió menoscabada, un interlocutor también puede sentir lo mismo. La vida pública, por suerte, es con llorar, porque si no, cómo me vinculo solidariamente con el resto de la sociedad”, cerró.