Kike Morandé volvió a captar la atención pública, esta vez lejos de los estudios de televisión. El animador decidió sumar un nuevo desafío a su vida en el campo al transformarse en socio y embajador de Colmillo Blanco, una marca chilena de alimento premium para mascotas.
Tras el fin de Morandé con Compañía en 2021, el comunicador se instaló definitivamente en su propiedad en Río Bueno, donde convive con sus ocho perros y administra diversos emprendimientos personales, entre ellos un criadero de caballos fina sangre, una extensa plantación de frambuesas y la producción “Huevos del Kike”.
Ahora, su apuesta se trasladó al rubro pet. Aunque Colmillo Blanco nació en 2020, fue recién en septiembre de este año cuando Morandé se integró como socio, luego de que representantes de la empresa visitaran su campo para presentarle el proyecto.
De acuerdo con el gerente general, Pedro Coloma, la decisión del animador se tomó solo días después de que probara el producto con sus propios animales. “Nos dijo: ‘Me encantó el alimento, mis perros han cambiado… Así que démosle’”, recordó.
Desde noviembre, Morandé comenzó a grabar todas las piezas promocionales directamente en su campo, acompañado de sus mascotas, reforzando así la imagen ligada al mundo rural que busca proyectar la marca.
Actualmente, Colmillo Blanco produce sus alimentos en Paine y distribuye su línea “multietapas” en distintos puntos del país, con presencia tanto en tiendas especializadas como en plataformas de venta online.