Entretención

Luciana Echeverría y su quiebre con las teleseries: “Fue muy poco profesional”

Luciana Echeverría y su quiebre con las teleseries: “Fue muy poco profesional”
Instagram

Luciana Echeverría tiene 33 años y un historial televisivo que muchos envidiarían, pero decidió dar un giro radical: cerró la puerta a las teleseries que alguna vez la catapultaron al estrellato.

Su historia en la TV comenzó en 2007, cuando con solo 14 años debutó en la serie juvenil Karkú de TVN como Valentina Urquieta, compartiendo escena con Kel Calderón y Constanza Piccoli.

Recuerdo esa etapa como un juego”, dijo recientemente en el podcast La pura verdad, confirmando que desde entonces todo cambió.

Después de brillar en Canal 13 con teleseries como Feroz, Primera Dama y la tercera temporada de Soltera otra vez, su carrera se consolidó. Pero fue en La Poseída (TVN, 2015) donde interpretó uno de sus personajes más impactantes: Carmen Marín.

Sobre esa experiencia, fue honesta: “Pensábamos que nadie se iba a creer esta historia… pero hay mucha gente que sí lo hizo. Como si yo tuviera algo”, recordó entre risas.

Pero no todo fue éxito y cámaras. Su última aparición en una teleserie fue en Gemelas (CHV, 2019) como Perla Aros, un personaje entrañable que, sorpresivamente, desapareció sin explicación alguna.

¿El motivo? Conflictos tras bambalinas. “Trabajábamos en condiciones paupérrimas. Alzamos la voz, y Gustavo Bermúdez (jefe dramático de CHV) mezcló los problemas personales con el guion”, reveló en el podcast Impacto en el Rostro.

Perla era muy querible… pero un día desapareció del libreto. Fue muy poco profesional”, sentenció, dejando claro su decepción con la industria.

Desde entonces, Echeverría se ha concentrado en proyectos diferentes, participando en series como Amor en línea, Tira y La sangre del camaleón.

Este año protagonizó la película “Cuándo te vas”, dirigida por Boris Quercia, estrenada en enero, consolidando así su paso al cine con contenido y sentido.

Luciana Echeverría se bajó del tren de las teleseries, pero se subió a otro que va con destino a lo auténtico. Y no, no hay pasaje de vuelta.

Ver comentarios
Los comentarios son moderados para garantizar un diálogo respetuoso.