El actor y comediante Daniel Alcaíno volvió a poner sobre la mesa uno de los momentos más polémicos de su carrera, recordando las consecuencias que enfrentó tras una rutina que no dejó indiferente a nadie.
Todo ocurrió cuando, en su icónico personaje Yerko Puchento, lanzó un comentario sobre Calama durante su participación en televisión, calificando la ciudad como “fea”.
El chiste que desató denuncias
La rutina, emitida en el programa Vértigo, generó una ola de reacciones inmediatas entre los televidentes.
El impacto fue tal que se registraron múltiples denuncias ante el Consejo Nacional de Televisión de Chile, evidenciando el descontento que provocaron sus palabras.
Años después, en conversación con PorCel TV, Alcaíno fue consultado directamente sobre ese episodio y si se arrepentía de sus dichos.
Su respuesta fue clara y sin rodeos: “No, a mí me gusta mucho el norte de Chile”, descartando cualquier intención de ofender.
El golpe al bolsillo tras la polémica
Más allá del debate público, el comediante confesó que las consecuencias no solo fueron mediáticas, sino también económicas.
Según reveló, el episodio impactó directamente en sus oportunidades laborales: “Perdí todos los eventos con las mineras, que son las que mejor pagan”.
Incluso, detalló que su relación con la ciudad quedó marcada: “Nunca pude ir a Calama… la otra vez fui a hacer un cumpleaños, pero reconozco que me senté bastante piola”.
El relato continuó con un tono más distendido, aunque evidenciando incomodidad: “llegué piolita mi hotel, salí justo a la hora que había que probar el micrófono”.
Encuentros incómodos y críticas
Alcaíno también abordó las reacciones que enfrentó directamente con el público, reconociendo que no todos lograron interpretar el tono humorístico.
En ese contexto, comentó: “existen regionalistas, a veces son muy muy cabeza dura, a veces te encuentras con gente así media extrema y te dice cosas; no lo saben entender”.
Eso sí, aclaró que este tipo de situaciones han disminuido con el tiempo, aunque en su momento fueron recurrentes.
Incluso, recordó episodios incómodos: “a veces te encontrabas gente como ‘déjate de molestar a tal persona o tú no sabes quién soy yo’”.