El animador y locutor Francisco Kaminski atraviesa una de las etapas más difíciles de su vida, marcada por una serie de hechos que han puesto su nombre en el centro de la controversia mediática.
Durante las últimas semanas, Kaminski ha sido vinculado indirectamente al asesinato de José Felipe Reyes Ossa, conocido como el “Rey de Meiggs”, quien fue asesinado a plena luz del día por presuntos sicarios. Según antecedentes revelados por la investigación, Reyes Ossa mantenía una deuda cercana a los 50 millones de pesos con el comunicador, y habría sido intermediario en negocios relacionados con Wilson Verdugo, quien figura como uno de los principales sospechosos del crimen.
Debido a su vínculo con la víctima, Kaminski debió declarar ante el Ministerio Público. Además, se comprometió a saldar la millonaria deuda directamente con la viuda del empresario asesinado, en un intento por colaborar con la familia y aclarar su participación en el caso.
A la presión judicial se sumó un drama familiar: el padre del comunicador habría sufrido un infarto al conocer los detalles del vínculo de su hijo con el caso, situación que agravó aún más el complejo escenario que enfrenta el exrostro de La Red.
Su salida de Radio Corazón
En paralelo a estos hechos, se confirmó la salida de Kaminski de Radio Corazón, emisora donde trabajó durante más de una década. En conversación con La Hora, el animador detalló que la decisión fue tomada en conjunto con la directiva de PRISA Media, empresa a cargo de la estación. “Después de una conversación muy sincera con Ricardo (Berdicheski) y Pablo (Stange), tomamos la decisión de poner fin al contrato por mutuo acuerdo”, señaló Kaminski.
Su salida se hizo aún más evidente cuando acudió a retirar sus pertenencias y vehículos de la radio, según confirmaron sus ex compañeros del programa No es lo mismo.
De esta forma, Kaminski enfrenta un incierto futuro tanto en lo laboral como en lo personal, mientras el caso que remece al mundo del espectáculo y la crónica roja sigue en investigación.