La fonoaudiología cumple un rol esencial en salud y educación, abarcando la evaluación, diagnóstico y tratamiento de dificultades relacionadas con el habla, el lenguaje, la voz, la audición y la deglución. Su labor se extiende a lo largo de toda la vida, desde la estimulación en la primera infancia hasta la rehabilitación de adultos mayores tras accidentes cerebrovasculares o enfermedades neurodegenerativas, aportando directamente al bienestar y la calidad de vida.
La fonoaudióloga Camila Aguilera, también gerente de reclutamiento en BMR Health Services Latam, explicó la relevancia de la intervención oportuna. “El fonoaudiólogo no solo trabaja cuando existe una dificultad visible, sino también en la prevención. Nuestro rol es acompañar el desarrollo comunicativo en todas las etapas de la vida, ayudando a las personas a conectarse mejor con su entorno y potenciar sus capacidades”, señaló.
Las señales de alerta
En este contexto, especialistas identifican 3 señales para ir al fonoaudiólogo, tanto en niños como en adultos, que permiten reconocer cuándo es necesaria una evaluación profesional.
La primera señal se relaciona con dificultades en el habla o el lenguaje. En los niños, estas pueden manifestarse como ausencia de balbuceo, escaso uso de palabras simples o problemas para articular sonidos. En los adultos, suelen aparecer tras un ACV o lesión neurológica, afectando la capacidad de expresarse o comprender.
Una segunda señal apunta a problemas de deglución o alimentación, los cuales incluyen tos al tragar, molestias al ingerir alimentos o sensación de que la comida se queda retenida. En estos casos, una intervención temprana puede prevenir complicaciones mayores.
La tercera señal corresponde a alteraciones en la voz o la audición. Ronquera persistente, fatiga vocal, dificultades para proyectar la voz o pérdida auditiva progresiva son motivos suficientes para solicitar una evaluación.
Aguilera insistió en que consultar a tiempo es determinante. “Mientras antes se consulte, mejores son los resultados. Muchas veces se espera que ciertas dificultades se ‘corrijan solas’, pero una evaluación oportuna puede marcar la diferencia en el desarrollo comunicativo o en la recuperación funcional tras una enfermedad”, destacó.
Fonoaudiología en Chile
El ejercicio profesional en Chile continúa creciendo. Actualmente existen más de 30 universidades que imparten la carrera, con más de 13.000 titulados y cerca de 1.000 egresados nuevos cada año. Sin embargo, la demanda laboral no avanza al mismo ritmo: datos de MiFuturo.cl indican una empleabilidad cercana al 50% al primer año de egreso y un ingreso promedio de $900.000 brutos al cuarto año.
La propia Aguilera profundizó en este desafío. “Hoy la fonoaudiología enfrenta un escenario complejo: cada año se forman más profesionales, pero los cupos laborales no crecen al mismo ritmo… Es necesario abrir nuevos espacios y fortalecer políticas que reconozcan la importancia del fonoaudiólogo en todos los niveles de atención”, afirmó.
El sistema público es el que presenta mayor brecha, con más de 500 profesionales faltantes según estimaciones del Ministerio de Salud. Esta situación ha impulsado a numerosos fonoaudiólogos a buscar oportunidades en el extranjero, especialmente en Estados Unidos, donde existen mejores condiciones laborales y una mayor valorización del rol profesional.