La acidez frecuente puede ser más que una molestia ocasional. Cuando la sensación de ardor en el pecho aparece varias veces a la semana, afecta el descanso o requiere el uso recurrente de medicamentos, podría estar relacionada con una enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE).
De acuerdo con datos del Estudio Global de Carga de Enfermedad de 2019 recogidos por el Ministerio de Salud, en Chile la prevalencia estimada de esta condición alcanza el 17%.
El gastroenterólogo de Clínica INDISA, Dr. Luis Salazar, explica que el reflujo aparece cuando la barrera que impide que el contenido del estómago vuelva hacia el esófago no funciona correctamente.
“El reflujo ocurre cuando la barrera que impide que el contenido del estómago vuelva al esófago no funciona adecuadamente. Aunque muchas personas recurren a antiácidos para aliviar las molestias, si la acidez se vuelve frecuente es importante evaluar su causa y no limitarse a controlar los síntomas”, señaló el especialista.
¿Cuándo la acidez puede ser una señal de reflujo?
El American College of Gastroenterology considera que la presencia de acidez dos o más veces por semana puede ser indicativa de ERGE y recomienda consultar cuando los síntomas son frecuentes o requieren el uso habitual de medicamentos de venta libre.
También existen señales que requieren mayor atención, como dificultad o dolor al tragar, sensación de que los alimentos quedan atrapados, sangrado, vómitos persistentes o pérdida de peso involuntaria.
“Cuando los síntomas son recurrentes, es fundamental consultar para determinar si existe una enfermedad por reflujo y definir el tratamiento más apropiado. Dependiendo de cada caso, se puede recurrir a una evaluación clínica y a exámenes como la endoscopía digestiva alta, que permite observar el esófago y el estómago e identificar posibles lesiones”, explicó Salazar.
Cuando el reflujo se mantiene en el tiempo, puede provocar complicaciones como esofagitis, estrechamientos del esófago y esófago de Barrett, alteración que requiere seguimiento médico.
Hábitos que pueden ayudar a reducir los síntomas
Entre los factores que pueden intensificar las molestias se encuentran el sobrepeso, el tabaquismo, el consumo de alcohol, algunas comidas o bebidas y acostarse poco después de comer.
Entre las recomendaciones para disminuir los episodios están evitar comidas abundantes, preferir porciones más pequeñas y esperar entre dos y tres horas después de comer antes de acostarse.
También se aconseja elevar la cabecera de la cama cuando los síntomas aparecen durante la noche, identificar los alimentos que desencadenan molestias, mantener un peso saludable y evitar el tabaquismo.
Cuando estas medidas no son suficientes, existen tratamientos farmacológicos destinados a disminuir la producción de ácido gástrico, aunque su indicación y duración deben ser determinadas de acuerdo con cada paciente.