Aunque muchos asocian las vacaciones con descanso absoluto, mantener la mente activa también puede ser entretenido. La clave está en hacerlo sin presión.
Una de las mejores formas de continuar la educación en casa es establecer rutinas ligeras, con tiempos cortos dedicados a leer, escribir o resolver problemas simples.
Otra herramienta poderosa son los juegos educativos. Ya sea con cartas, aplicaciones o desafíos familiares, se puede reforzar la lógica y el lenguaje jugando.
Fomentar la lectura libre también es clave. Cómics, cuentos, revistas o recetas son ideales para mejorar comprensión y vocabulario sin sentirse en clases.
Y lo más importante: seguir los intereses del niño o joven. Aprender sobre animales, cocinar o ver documentales puede ser tan útil como una prueba.