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Cómo abrigarse bien en invierno: expertos advierten riesgos y errores frecuentes en Chile

Cómo abrigarse bien en invierno: expertos advierten riesgos y errores frecuentes en Chile
Frío – Agencia Uno

Con la llegada de las bajas temperaturas, especialistas en salud alertan sobre los efectos del frío en el organismo y entregan recomendaciones para evitar complicaciones. Saber cómo abrigarse bien en invierno no solo mejora el confort, sino que también previene enfermedades y accidentes domésticos asociados al mal uso de ropa térmica y fuentes de calor.

Durante las últimas semanas, los servicios de urgencia han registrado un aumento en consultas por cuadros respiratorios, lesiones por frío y problemas derivados del uso incorrecto de dispositivos como calientacamas y guateros. En este contexto, el Dr. Patricio Mardónez, presidente de la Red Nacional de Salud, enfatiza: “El frío no solo incomoda: modifica la forma en que el cuerpo funciona. Y cuando la gente se abriga mal, se expone a irritaciones, infecciones y, en casos extremos, a hipotermia”.

Zonas más vulnerables al frío

El cuerpo humano prioriza la protección de los órganos vitales, reduciendo la circulación hacia extremidades. Por ello, cabeza, cuello, manos y pies son las áreas que pierden calor con mayor rapidez. Cubrir estas zonas ayuda a prevenir irritaciones, entumecimiento y afecciones respiratorias.

Asimismo, la exposición al aire frío afecta nariz y boca, favoreciendo la aparición de tos y dolor de garganta. La espalda baja y las articulaciones también sufren, ya que el frío incrementa la rigidez muscular y agrava dolencias preexistentes.

Errores frecuentes al abrigarse en invierno 

Pese a la información disponible, cada invierno se repiten prácticas inadecuadas. Entre los errores más comunes destacan el uso de algodón como primera capa —material que retiene humedad— y el exceso de abrigo, que provoca sudoración y posterior pérdida acelerada de calor.

El Dr. Mardónez advierte que este último punto es especialmente crítico: “uno de los más peligrosos y menos reconocidos”. También menciona la falsa confianza en la percepción personal del frío, olvidar proteger extremidades, usar ropa húmeda y no considerar el efecto del viento.

La regla clave: tres capas

Los especialistas recomiendan una estrategia simple para abrigarse bien en invierno: el sistema de tres capas. La primera debe mantener el cuerpo seco (material sintético o lana), la segunda conservar el calor (polar o lana) y la tercera actuar como barrera contra viento y lluvia.

Este método permite regular la temperatura corporal de manera eficiente, evitando tanto el enfriamiento como el sobrecalentamiento.

Uso seguro de fuentes de calor

Elementos como calientacamas, mantas eléctricas y guateros son habituales en los hogares, pero requieren precaución. Su uso inadecuado puede provocar quemaduras, resequedad en la piel e incluso riesgos eléctricos.

Se recomienda utilizar el calientacamas solo para templar la cama y apagarlo antes de dormir. En el caso de los guateros, el agua debe estar caliente pero no hirviendo, y siempre deben utilizarse con protección externa.

La importancia de la termorregulación

El organismo regula su temperatura mediante mecanismos naturales. El uso excesivo de calor externo puede alterar este equilibrio. En palabras del especialista: “El objetivo del abrigo no es reemplazar la termorregulación, sino acompañarla. Cuando el calor externo es excesivo, el cuerpo se confunde y pierde capacidad de adaptarse”.

Finalmente, el Dr. Mardónez concluye: “El frío no se combate con más ropa, sino con la ropa correcta. Y el calor artificial debe usarse con respeto. La clave es mantener el cuerpo seco, protegido y en equilibrio”.

En un escenario de bajas temperaturas y alta humedad, abrigarse bien en invierno se posiciona como una medida esencial de prevención sanitaria.

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