El verano puede aumentar el consumo eléctrico, pero con pequeños cambios, ahorrar energía y reducir gastos es posible.
Por ello, algunos consejos clave se detallan de la siguiente manera:
- Optimiza el aire acondicionado: Configúralo entre 24-26 °C, usa el modo “eco” y limpia los filtros regularmente.
- Aprovecha la luz natural: Ventila temprano y cierra cortinas térmicas en las horas de más calor.
- Desenchufa aparatos en desuso: Evita el consumo “fantasma” desconectando cargadores y dispositivos.
- Cambia a iluminación LED: Estas bombillas consumen menos energía y generan menos calor.
- Planifica el uso de electrodomésticos: Lava ropa y cocina en horarios nocturnos para mayor eficiencia.
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