Cumplir 40 años puede convertirse en una buena oportunidad para revisar el estado general de salud, incluso cuando no existen molestias o síntomas que motiven una consulta médica.
A esta edad, los controles preventivos permiten identificar factores de riesgo y detectar oportunamente algunas enfermedades que pueden desarrollarse durante años sin presentar señales evidentes.
Sin embargo, cumplir 40 no significa que todas las personas necesiten automáticamente los mismos exámenes. Los antecedentes familiares, hábitos, sexo, historia clínica y factores de riesgo determinan qué controles corresponde realizar.
Por eso, el primer paso puede ser una consulta preventiva con un médico general, familiar o internista, quien podrá evaluar los antecedentes y determinar qué aspectos requieren mayor atención.
Presión arterial, colesterol y glicemia: ¿qué revisar después de los 40?
Durante una evaluación preventiva, el especialista puede revisar presión arterial, peso e índice de masa corporal, además de solicitar, cuando corresponda, exámenes para conocer los niveles de glicemia, colesterol y otros indicadores.
El médico de Medicina Familiar de Clínica INDISA, Dr. Julio Acosta, enfatiza que realizar exámenes sin una evaluación previa no necesariamente constituye una mejor estrategia preventiva.
“Muchas veces, la prevención comienza con algo tan sencillo como hacer una evaluación ordenada de nuestra salud. No se trata de realizarse una gran cantidad de exámenes por cuenta propia, sino de identificar los factores de riesgo y definir qué controles necesita realmente cada persona”, explica.
Uno de los principales focos corresponde a la salud cardiovascular. Factores como hipertensión, colesterol elevado, diabetes, tabaquismo, sedentarismo y exceso de peso pueden aumentar el riesgo.
Esto tampoco significa que al cumplir 40 años todas las personas necesiten un electrocardiograma o un test de esfuerzo. La indicación dependerá de síntomas, antecedentes personales o familiares y otros factores.
Controles preventivos para algunos tipos de cáncer
La consulta también permite revisar si corresponde realizar controles destinados a la detección precoz de algunos tipos de cáncer, considerando nuevamente las características y antecedentes de cada paciente.
En las mujeres resulta importante verificar los controles relacionados con la prevención y detección precoz del cáncer cervicouterino y de mama, de acuerdo con la edad, antecedentes y recomendaciones vigentes.
En los hombres, esta etapa puede servir para conversar sobre salud prostática. La eventual utilización del antígeno prostático específico (PSA) debe analizarse individualmente según edad, síntomas, antecedentes familiares y factores de riesgo.
Tanto hombres como mujeres pueden abordar también la prevención del cáncer colorrectal. El momento para comenzar los controles y el estudio indicado dependerán del riesgo y los antecedentes de cada persona.
Los controles de salud van más allá de los exámenes de sangre
Un chequeo preventivo también permite revisar vacunas y refuerzos, salud visual y odontológica, además de posibles problemas relacionados con el sueño, como insomnio, ronquidos importantes, somnolencia diurna o descanso poco reparador.
La evaluación puede considerar además ansiedad, ánimo bajo, estrés, actividad física, alimentación, peso y consumo de tabaco o alcohol, factores que también influyen directamente en la salud y calidad de vida.
El Dr. Acosta recomienda no esperar hasta presentar síntomas para pedir una evaluación. “La recomendación es no esperar a sentirse mal para consultar. Una evaluación preventiva permite detectar factores de riesgo, identificar qué aspectos necesitan mayor atención y establecer un plan de seguimiento personalizado”, señala.
Por ello, no existe un paquete de chequeos médicos adecuado para todas las personas después de los 40. La recomendación es partir con una evaluación individual y definir los controles necesarios junto a un profesional.