El abogado querellante de la familia Grollmus, Rafael Poblete, aseguró que la sentencia por el ataque al Molino Grollmus entrega tranquilidad a los afectados, aunque afirmó que las consecuencias del hecho son irreversibles.
En entrevista con el programa “El Rompecabezas”, el jurista señaló que la familia “nunca va a volver a ser la de antes”, pero destacó que el fallo representa un avance dentro del proceso judicial.
“Esta sentencia les trae tranquilidad en el alma, en una parte de la justicia, porque esta justicia tiene dos aspectos: es la justicia penal y también tiene un aspecto de justicia civil”, explicó.
Condenas superan los mil años
Las penas impuestas a los 18 condenados por distintos delitos relacionados con el ataque suman en conjunto 1.055 años de cárcel. Poblete detalló que las sanciones incluyen delitos como homicidios frustrados, porte ilegal de armas, robos con violencia e incendios.
El abogado también se refirió al caso de Carlos Grollmus, quien perdió una pierna durante el ataque, señalando que la familia además inició acciones civiles para buscar una reparación por los daños ocasionados. “En la parte civil se analizan los daños causados a quienes han sufrido este ataque”, indicó.
Continúan las acciones judiciales
El abogado explicó que la sentencia aún no está firme, ya que los condenados pueden recurrir ante los tribunales correspondientes. Sobre el rechazo del delito de asociación ilícita criminal, Poblete señaló que la decisión respondió a un aspecto técnico relacionado con la aplicación de la ley vigente al momento del ataque ocurrido en 2022.
Respecto a los tres condenados adolescentes, explicó que se aplicó la normativa de responsabilidad penal adolescente, que establece límites de sanción. Dos de ellos recibieron penas de diez años en régimen cerrado.
Poblete afirmó que la familia continuará defendiendo la sentencia y avanzando en las acciones civiles pendientes. “Estamos conformes con lo que ha pasado, pero todavía nos queda mucho por seguir luchando”, señaló.