Especialistas aseguran que enamorarse en la tercera y cuarta edad trae importantes beneficios para la salud mental y el bienestar integral. Mantener relaciones significativas, ya sea con la pareja, familia o amistades, es clave para un envejecimiento positivo.
Alejandra Jiles, terapeuta ocupacional de Acalis, explica que estos lazos “aportan afecto, compañía y sentido de pertenencia, favoreciendo la calidad de vida”.
Diversos estudios indican que la participación social reduce el riesgo de aislamiento y fortalece la identidad en esta etapa.
Amor y calidad de vida
Contrario a los mitos, las personas mayores pueden enamorarse con la misma intensidad que en la juventud. Además, investigaciones muestran que quienes mantienen relaciones felices presentan menor deterioro cognitivo y una visión más optimista del futuro.
En definitiva, cultivar vínculos significativos es un pilar del bienestar emocional en las Personas Mayores.