Un estudio de la Universidad de Valparaíso reveló que adultos mayores que realizan ejercicios de baja a mediana intensidad en sesiones grupales mejoran su resistencia física.
La investigación analizó a 40 personas de entre 60 y 89 años que participaron en un programa basado en el Protocolo ViviFrail. La iniciativa utiliza implementos cotidianos como sillas, cuerdas, cojines y toallas, sin necesidad de máquinas de entrenamiento.
Ejercicio grupal muestra positivos resultados
Según los resultados iniciales, el 100% de los participantes mejoró su velocidad de marcha y resistencia física tras completar las sesiones. Además, las ecografías del cuádriceps mostraron una reducción significativa de la miosteatosis en el 99% de los participantes.
A nivel molecular, el equipo observó una mejora en el 95% de los marcadores biológicos analizados, incluyendo una mayor actividad antioxidante. “En el plano imagenológico, mediante ecografías de cuádriceps, el 99 por ciento mostró una reducción significativa de la miosteatosis”, explicó Carlos Vargas.
Programa busca prevenir fragilidad
La investigación busca evaluar los beneficios del Protocolo ViviFrail, diseñado para prevenir la fragilidad y el riesgo de caídas en personas mayores. El programa contempla 24 sesiones grupales guiadas, con grupos de hasta 40 participantes.
El trabajo fue presentado en el XXIII Congreso Mundial de la Asociación Internacional de Gerontología y Geriatría, realizado en Ámsterdam. “El valor principal de esta iniciativa radica en que demuestra que un esquema de ejercicio funcional de intensidad media a baja produce, a la larga, mejores beneficios celulares y musculares”, afirmó Vargas. El equipo continuará evaluando nuevas cohortes y aplicará protocolos de mayor fuerza en participantes con mejor capacidad funcional.