Con la llegada de Halloween, miles de niños se preparan para recolectar dulces. Sin embargo, un hábito frecuente después de la celebración podría aumentar considerablemente el riesgo de desarrollar caries infantiles.
El odontólogo Francisco Aránguiz, de Clínica Mora Pavic, advirtió que el principal peligro no está necesariamente en la cantidad de golosinas consumidas durante el 31 de octubre.
Según explicó, el verdadero riesgo aparece cuando los niños comen dulces varias veces al día durante las semanas posteriores, manteniendo la boca expuesta constantemente al azúcar.
¿Por qué los dulces de Halloween pueden provocar caries?
Cada vez que un niño consume azúcar, las bacterias de la boca producen ácidos que debilitan el esmalte dental, favoreciendo la aparición de lesiones cariosas.
La saliva necesita entre 20 y 60 minutos para neutralizar esa acidez, por lo que comer golosinas repetidamente durante el día aumenta el tiempo de exposición.
Esta advertencia cobra especial relevancia considerando que el 55,2% de los niños de seis años en Chile presenta antecedentes de caries, según un estudio FONIS.
¿Cómo proteger los dientes después de Halloween?
El especialista recomendó concentrar el consumo de dulces en momentos específicos, preferentemente después de las comidas, en lugar de repartirlos durante todo el día.
También aconsejó limitar el consumo a pocos días después de Halloween, evitando que las golosinas permanezcan disponibles durante varias semanas. Tras consumir dulces pegajosos o ácidos, sugirió beber agua y esperar entre 20 y 30 minutos antes del cepillado.