Los recientes incendios forestales en las regiones de Ñuble y Biobío no solo han devastado viviendas y bosques. También dejaron a muchos automovilistas enfrentando graves pérdidas materiales, con autos dañados o destruidos por el fuego.
Según el gerente general del Automóvil Club de Chile, Carlos Larravide, solo 1 de cada 3 vehículos en Chile cuenta con seguro. Esto significa que la mayoría de los afectados no podrá recuperar su pérdida, incluso si el daño fue totalmente ajeno a su responsabilidad.
En algunos casos, si el incendio fue causado por terceros —como faenas mal ejecutadas o instalaciones deficientes— se podría demandar por daños. Sin embargo, iniciar acciones civiles es complejo, costoso y lento.
Por su parte, el Estado no compensa directamente a quienes pierden sus autos en estos incendios, ya que su ayuda se enfoca en vivienda y necesidades básicas. Solo en casos excepcionales, mediante fallo judicial, podría evaluarse una eventual responsabilidad estatal por falta de servicio.
Respecto a los seguros, hay diferencias clave:
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Las pólizas de Pérdida Total + Responsabilidad Civil cubren solo si el daño es total.
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Si el auto tuvo daños parciales, el seguro no paga.
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Solo los seguros “todo riesgo” pueden cubrir daños parciales, dependiendo del contrato.