El interés por las cirugías estéticas ha aumentado de forma sostenida en los últimos años. Factores culturales, mayor acceso a información y una oferta creciente de procedimientos han impulsado esta tendencia. Sin embargo, el fenómeno también ha generado preocupación en el sector salud, debido a la proliferación de intervenciones realizadas en lugares que no cumplen con las condiciones clínicas necesarias.
Especialistas coinciden en que las cirugías estéticas no son procedimientos menores. Al tratarse de intervenciones médicas, requieren infraestructura adecuada, protocolos clínicos y equipos profesionales capacitados. En Chile, el funcionamiento de clínicas y centros quirúrgicos depende de la autorización de la Seremi de Salud, entidad encargada de verificar requisitos sanitarios, equipamiento y seguridad.
El doctor Samuel Rico, cirujano de Cordillera Interclínica, subrayó la importancia de estos controles. Según explicó, “Más allá del resultado estético, toda cirugía implica anestesia, control del dolor, manejo de infecciones y capacidad de respuesta ante eventos adversos. El permiso que entrega la autoridad sanitaria es la única forma de asegurar que existen las condiciones clínicas necesarias para resguardar la seguridad del paciente”.
Elegir centros autorizados y no solo el precio
Los especialistas recalcan que optar por centros autorizados no responde a un requisito administrativo, sino a una evaluación integral del proceso quirúrgico. Esta revisión considera infraestructura, protocolos, formación del personal y seguimiento clínico posterior.
En ese sentido, el doctor Rico advirtió que “Realizarse una cirugía estética en un centro formal permite contar con respaldo médico ante cualquier eventualidad, acceso a pabellones habilitados, unidades de apoyo clínico y equipos preparados para actuar frente a emergencias. La seguridad no siempre se ve, pero se nota cuando falta”.
A medida que crece la demanda por cirugías estéticas, también aumenta la tendencia a priorizar el costo por sobre la seguridad. Ofertas muy inferiores al promedio pueden ocultar carencias críticas en equipamiento, personal o protocolos médicos.
El especialista enfatizó que “En salud, optar solo por el costo es un grave error. El precio no puede ser el factor decisivo cuando lo que está en juego es el bienestar físico y la vida de una persona, ya que una cirugía realizada sin estándares puede generar complicaciones que luego requieren tratamientos mucho más complejos y prolongados”.
Alerta en zonas fronterizas
La preocupación se vuelve más evidente en el norte del país. El doctor Carlos Carabeo Denis, cirujano de San José Interclínica, explicó que en Arica se ha detectado el ingreso de pacientes que viajan al extranjero para someterse a procedimientos sin información suficiente sobre los controles sanitarios.
Según indicó, “Existen casos de personas que optan por realizarse procedimientos fuera del país sin contar con claridad sobre el respaldo médico, técnico y de infraestructura disponible, lo que en algunos casos deriva en complicaciones que requieren importantes esfuerzos clínicos para restablecer la salud del paciente”.
El especialista añadió que tratar estas complicaciones suele ser más complejo que la cirugía inicial. En esa línea, sostuvo que “No se trata solo de un resultado estético insatisfactorio, sino de cuadros que pueden comprometer la salud general del paciente y que requieren tratamientos más invasivos, prolongados y de mayor riesgo”.
Los profesionales concluyen que informarse, verificar autorizaciones y conocer la experiencia médica resulta clave antes de someterse a cirugías estéticas. Como puntualizó el doctor Carabeo, “entender que una cirugía estética es una decisión de salud que debe tomarse con responsabilidad y conciencia” es fundamental para reducir riesgos.