El próximo cambio de hora en Chile puede generar durante los primeros días cansancio, somnolencia y dificultades para dormir, debido al ajuste que debe realizar el organismo frente a la nueva rutina.
Aunque adelantar una hora el reloj parece un cambio menor, el cuerpo cuenta con un reloj biológico que regula el sueño, la vigilia y los niveles de alerta durante el día.
El docente de la Universidad de O’Higgins, Jonás Hormazábal, explicó que una modificación brusca puede provocar un desajuste temporal entre los horarios habituales y el funcionamiento interno del organismo.
El sueño puede verse afectado
Entre los efectos más comunes tras el cambio horario aparecen problemas para conciliar el sueño, despertares durante la noche, levantarse antes de lo habitual y una sensación de descanso insuficiente.
El especialista señaló que también pueden presentarse cansancio, menor concentración e irritabilidad, aunque generalmente estos efectos son transitorios y no deberían extenderse por más de una semana.
“Cuando dormimos menos o nuestro descanso es de menor calidad, podemos sentirnos más irritables, menos motivados o con menor capacidad para regular nuestras emociones”, afirmó Hormazábal.
El académico destacó que niños, adolescentes y personas mayores pueden requerir mayor atención durante este proceso debido a sus propias características de sueño.
Recomendaciones para adaptarse
Para facilitar la transición, los expertos recomiendan comenzar algunos días antes ajustando progresivamente los horarios de sueño. Entre las medidas sugeridas están mantener rutinas regulares, exponerse a luz natural durante la mañana, reducir el uso de pantallas antes de dormir y evitar comidas pesadas cerca de la hora de descanso.
También se aconseja mantener horarios similares durante el fin de semana y generar condiciones adecuadas para dormir, como un ambiente tranquilo y cómodo. Hormazábal recordó que el descanso cumple un rol fundamental en la salud general y emocional.