Postergar una consulta médica por falta de tiempo, trabajo o por pensar que una molestia “seguro no es nada” puede retrasar el diagnóstico de enfermedades que avanzan durante años sin entregar señales claras.
Así lo advierte Verónica Zavala, académica de la carrera de Enfermería de la Universidad Andrés Bello, sede Concepción, quien explica que los hombres suelen acudir menos a controles preventivos y, en muchos casos, llegan al sistema de salud cuando la enfermedad ya presenta complicaciones.
“En los sistemas de salud observamos que hay un porcentaje menor de hombres que consulta por alguna dolencia en comparación con las mujeres. Además, cuando realizan la consulta, muchas veces lo hacen en etapas avanzadas o cuando ya existen complicaciones severas”, señala.
¿Por qué los hombres postergan las consultas?
Uno de los factores está relacionado con estereotipos asociados a la masculinidad y la idea de que pedir ayuda o manifestar dolor puede interpretarse como una señal de debilidad.
“Desde la infancia a muchos hombres se les enseña que deben ser fuertes, resistir el dolor y no mostrar vulnerabilidad. Para algunos, acudir al médico puede ser interpretado como una señal de debilidad, cuando en realidad es un acto de responsabilidad con uno mismo y con la familia”, afirma Zavala.
A esto se suma el miedo a descubrir una enfermedad. Según la académica, algunos estudios indican que menos del 50% de los hombres se somete regularmente a controles preventivos, mientras cerca de un 20% reconoce haber ocultado información sobre su salud por vergüenza o incomodidad.
Las enfermedades que pueden avanzar sin síntomas
Entre las patologías que pueden desarrollarse sin entregar señales evidentes está el cáncer de próstata.
“El cáncer de próstata suele ser asintomático en sus etapas iniciales. Cuando aparecen dificultades urinarias o dolor, muchas veces la enfermedad ya está más avanzada, por eso resulta fundamental la detección precoz”, explica.
También está la hipertensión arterial, que puede mantenerse durante años sin síntomas, y la diabetes tipo 2, que muchas personas desconocen que padecen.
“Al menos uno de cada diez adultos presenta diabetes y muchas personas lo desconocen. Un examen de sangre puede detectar alteraciones en la glucosa antes de que aparezcan complicaciones graves”, sostiene Zavala.
A ello se suma el cáncer colorrectal, cuya detección temprana permite establecer cuándo una persona requiere estudios adicionales.
Salud mental y prevención
La salud mental es otra de las áreas donde los hombres pueden retrasar la búsqueda de ayuda.
“Muchos hombres no expresan su malestar emocional. En lugar de pedir ayuda, pueden aislarse, mostrarse más irritables o incluso recurrir al consumo de sustancias. Hablar de salud mental no es una señal de debilidad, sino una forma de cuidado personal”, subraya la especialista.
Entre las principales recomendaciones están realizar controles preventivos anuales, revisar periódicamente la presión arterial y mantener al día exámenes como glicemia, colesterol y perfil lipídico.
También aconseja no minimizar síntomas como fatiga persistente, alteraciones urinarias, pérdida de peso o cambios de ánimo.
“El autocuidado no es un síntoma de fragilidad. Es una responsabilidad individual y familiar que permite vivir más y mejor”, recalca Zavala.