Especialistas en salud recomiendan realizar actividad física durante la quimioterapia, ya que puede mejorar la calidad de vida y ayudar a enfrentar de mejor manera los efectos del tratamiento oncológico.
Según expertos, el ejercicio adaptado y supervisado es seguro en la mayoría de los casos y aporta beneficios tanto físicos como emocionales.
Menos fatiga y mejor bienestar
Uno de los principales aportes del ejercicio es la reducción de la fatiga, uno de los síntomas más frecuentes de la quimioterapia.
Además, la actividad física contribuye a mantener la fuerza muscular, mejorar la condición cardiovascular y prevenir el deterioro funcional.
Beneficios emocionales
El ejercicio también impacta positivamente en la salud mental, ayudando a disminuir la ansiedad y el estrés, además de fortalecer el ánimo y la autoestima durante el tratamiento.
Ejercicio seguro y personalizado
Los especialistas recalcan que la actividad debe ser individualizada, considerando el estado de salud y la etapa del tratamiento.
Se recomiendan ejercicios de baja a moderada intensidad, siempre con orientación médica o profesional.