La llegada de un nuevo sistema frontal a la zona central del país traerá lluvias y bajas temperaturas, un escenario que lleva a muchas familias a permanecer más tiempo al interior del hogar. Sin embargo, algunas costumbres habituales durante estos días podrían afectar la calidad del aire y aumentar el riesgo de problemas respiratorios.
Desde Clínica INDISA Maipú, la jefa de Urgencias, Dra. Vanessa Aguilera, explicó que existen prácticas muy comunes que favorecen la acumulación de humedad y contaminantes dentro de la vivienda, especialmente cuando se mantienen puertas y ventanas completamente cerradas.
No ventilar la casa: uno de los errores más frecuentes
Aunque el frío invite a mantener todo cerrado, los especialistas recomiendan ventilar el hogar entre 10 y 15 minutos al día para renovar el aire y disminuir la concentración de contaminantes.
“Durante los días de lluvia muchas personas cierran completamente la casa para evitar el frío, pero eso impide renovar el aire y favorece la acumulación de humedad y contaminantes al interior del hogar. Mantener una ventilación adecuada es una medida simple que puede ayudar a proteger la salud de toda la familia”, explicó la Dra. Vanessa Aguilera.
La recomendación cobra aún más importancia cuando se utilizan estufas a parafina o gas, ya que estos sistemas consumen oxígeno y pueden liberar contaminantes mientras están en funcionamiento.
Secar la ropa dentro de la casa también puede traer consecuencias
Otra práctica habitual durante los días de lluvia es secar la ropa dentro del hogar, una costumbre que aumenta la humedad ambiental y favorece la aparición de hongos y ácaros.
“Si no es posible secar la ropa al aire libre, lo ideal es hacerlo en un lugar bien ventilado. La humedad excesiva favorece la proliferación de hongos y ácaros, que pueden empeorar síntomas en personas con asma, alergias u otras enfermedades respiratorias”, señaló la especialista.
Quedarse en casa no elimina el riesgo de contagio
La Dra. Vanessa Aguilera también advirtió que permanecer al interior del hogar no significa que desaparezca el riesgo de contraer enfermedades respiratorias, sobre todo si algún integrante de la familia presenta síntomas.
“Quedarse en casa no significa que desaparezca el riesgo de contagio. Si una persona presenta síntomas respiratorios, es importante mantener una buena ventilación, reforzar el lavado frecuente de manos, cubrirse al toser o estornudar y, en lo posible, evitar el contacto estrecho con quienes pertenecen a grupos de mayor riesgo, como niños pequeños, adultos mayores o personas con enfermedades crónicas”, sostuvo.
La especialista añadió que, si durante estos días aparecen dificultad para respirar, silbidos al respirar, dolor de pecho al toser, tos persistente, fiebre o un empeoramiento de enfermedades respiratorias preexistentes, es importante consultar oportunamente con un profesional de la salud.
Finalmente, la médica reiteró la importancia de adoptar medidas preventivas durante el sistema frontal.
“Pequeñas medidas como ventilar diariamente, utilizar correctamente la calefacción y controlar la humedad pueden marcar una diferencia importante durante los días de lluvia. La prevención sigue siendo la mejor herramienta para reducir riesgos y proteger especialmente a quienes son más vulnerables”, concluyó.