Con la llegada de las bajas temperaturas, no solo las personas sienten molestias físicas. Los perros y gatos también pueden experimentar un aumento del dolor y la rigidez en sus articulaciones, especialmente si padecen osteoartritis, una enfermedad que se vuelve más frecuente a medida que las mascotas envejecen.
Según explicó Loreto Garrido, médico veterinario de Laboratorio Drag Pharma, el invierno suele intensificar estas molestias debido a los efectos que provoca el frío sobre el organismo.
“Mientras los abuelos se quejan de las rodillas en invierno, en perros y gatos con osteoartritis también aumenta el dolor y rigidez en las articulaciones cuando bajan las temperaturas”, señaló la especialista.
Las señales que pueden indicar un problema articular en tu mascota
En el caso de los perros, algunos de los síntomas más comunes son la dificultad para levantarse, caminar más lento, evitar subir escaleras o saltar al sofá o al automóvil. También pueden jugar menos, disfrutar menos los paseos e incluso presentar cojera.
La veterinaria advirtió que, cuando el dolor aumenta, el comportamiento también puede cambiar.
“Probablemente cojeará, aullará y el dolor lo puede volver más irritable. Los perros pueden incluso morder si les tocan una articulación adolorida”, explicó.
En los gatos, las señales suelen ser más sutiles. Si deja de saltar hacia lugares altos y comienza a trepar a la cama, reduce su rutina de limpieza o hace sus necesidades fuera del arenero porque le cuesta entrar, podría estar presentando molestias articulares.
¿Por qué el frío empeora la osteoartritis?
La especialista indicó que esta enfermedad provoca un desgaste del cartílago, tejido que actúa como amortiguador entre los huesos de una articulación.
Además, explicó que durante el invierno “el frío endurece los músculos y disminuye la elasticidad de tejidos, lo que hace que la articulación se vuelva más tiesa. Y previo a la lluvia, también cambia la presión atmosférica, lo que aumenta la percepción de dolor”.
Cómo ayudar a perros y gatos durante el invierno
Para disminuir el avance del problema, la experta recomendó mantener un peso adecuado, ya que el sobrepeso aumenta la presión sobre las articulaciones.
También aconsejó que los perros continúen realizando caminatas para fortalecer la musculatura y conservar la movilidad. En casos leves de osteoartritis, sugirió 45 minutos diarios de paseo, distribuidos en tres momentos del día.
En los gatos, en tanto, recomendó estimularlos para que se levanten y caminen varias veces al día, además de utilizar areneros con bordes bajos que faciliten su ingreso.
Otro aspecto importante es mantener a las mascotas en un ambiente cálido. La veterinaria aconsejó usar camas blandas y aisladas del suelo frío y, en el caso de los perros, salir a pasear con capa durante las horas de mayor temperatura.
Asimismo, indicó que, ante los primeros signos de osteoartritis, se pueden suministrar suplementos nutricionales con condroitín, glucosamina y ácido hialurónico, siempre bajo orientación profesional.
Finalmente, enfatizó que si un perro o gato comienza a presentar menor movilidad o manifiesta signos de dolor, lo más importante es acudir oportunamente a un médico veterinario para obtener un diagnóstico y el tratamiento adecuado.