La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) anunció una nueva normativa para realizar operaciones bancarias digitales en Chile.
Desde julio de 2026, será obligatorio implementar la Autenticación Reforzada de Clientes (ARC) en transacciones sensibles como transferencias electrónicas.
Mayor seguridad
La medida busca reforzar la protección de los usuarios, exigiendo que cada operación cuente con al menos dos factores de verificación.
Esto significa que ya no bastará con una contraseña, sino que se deberá combinar, por ejemplo, un PIN, un dispositivo móvil o datos biométricos como huella o reconocimiento facial.
Los nuevos mecanismos deberán operar en tiempo real, permitiendo detectar irregularidades de forma inmediata. Así, si una clave es robada, no será suficiente para concretar una operación sin el segundo factor de seguridad.