El anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de aplicar un arancel del 10% a las importaciones de madera blanda y aserrada generó preocupación en la industria forestal chilena.
La Corporación Chilena de la Madera (Corma), que agrupa a más de 160 empresas del rubro, advirtió que la medida afectará especialmente a pequeñas y medianas compañías ya golpeadas por la caída del mercado interno.
“En los últimos cinco años cerraron 169 aserraderos formales, lo que refleja la fragilidad del sector”, señaló el gremio.
La entidad subrayó que los envíos chilenos representan una fracción mínima del consumo estadounidense y que, lejos de generar competencia desleal, son productos complementarios que cumplen con altos estándares ambientales.
No obstante, alertó que la distorsión en el comercio internacional de la madera podría tener efectos globales.
Ante este escenario, Corma llamó a fortalecer a las pymes forestales, impulsar la reforestación y promover nuevos usos de la madera —como en construcción y bioproductos— para asegurar que el sector siga siendo un motor de empleo, innovación y sostenibilidad.