El dólar en Chile inicia la jornada cerca de los $929,30, mostrando un alza de $6,66, equivalente a un avance de 0,73%. El movimiento se explica por una combinación de factores locales y externos que presionan al peso chileno desde la apertura.
A nivel local, el mercado reaccionó al Imacec de mayo, que cayó 0,9% en doce meses, mientras que la serie desestacionalizada retrocedió 0,2% respecto del mes anterior. El resultado estuvo explicado principalmente por una menor producción minera, lo que refuerza señales de debilidad en la actividad económica chilena. Aunque el Imacec no minero creció 0,7% anual, también cayó 0,3% mensual en términos desestacionalizados.
A esto se suma una fuerte presión desde el cobre, que cae 1,71% hasta los US$6,13 por libra, revirtiendo parte de las ganancias previas. El metal se ve afectado por la expectativa de un reporte del Departamento de Comercio de Estados Unidos que podría abrir la puerta a aranceles sobre el cobre refinado, además de datos económicos sólidos en EE.UU. que mantienen viva la expectativa de una Fed más restrictiva.
Por su parte, el dollar index sube 0,4% hasta los 101,25 puntos, apoyado por el alza de los rendimientos de los bonos del Tesoro y por señales de resiliencia del mercado laboral estadounidense, luego de que las vacantes laborales subieran a máximos de dos años en mayo. El mercado sigue descontando al menos una subida de tasas de la Fed este año, posiblemente desde septiembre.
Aunque continúan las conversaciones entre Estados Unidos e Irán en Qatar, el factor dominante hoy es la combinación de menor actividad en Chile, cobre más débil y dólar global más fuerte. Para la jornada, el tipo de cambio podría moverse en un rango cercano a $925-$936, con sesgo alcista si el cobre profundiza las caídas o el dollar index se mantiene sobre los 101 puntos, dijo Felipe Sepúlveda Soto, analista jefe de Admirals Latinoamérica.