Una creciente ola de delitos tiene en alerta a agricultores de la Región de Coquimbo. Productores advierten que los robos ya no son hechos aislados, sino parte de acciones organizadas. “El campo no da para más”, señalaron desde el sector.
Agricultores denunciaron ataques a infraestructura clave para la producción. Entre ellos, el robo de cobre desde sistemas de riego y estaciones eléctricas.
“Vienen con herramientas y conocimiento técnico”, relató un afectado. Incluso, los delincuentes escalan estructuras para desmontar equipos completos.
Impacto directo en la producción
Las pérdidas no solo son económicas, sino también operativas. El daño a sistemas de riego afecta directamente el uso del agua y esto ocurre en medio de una crisis hídrica que ya golpea al sector. Además, se suman altos costos en energía, combustible y fertilizantes.
En zonas como el Limarí, se reportan robos de paltas antes de su cosecha. Los delincuentes rompen cercos y sustraen fruta incluso sin madurar. Productores advierten que esto podría constituir sabotaje a la actividad agrícola.
Gremios exigen respuesta urgente
Desde la Sociedad Agrícola del Norte llamaron a reforzar la coordinación con autoridades. Plantearon la necesidad de retomar el trabajo conjunto con Fiscalía, Carabineros y PDI.
Advirtieron que las denuncias individuales no están dando resultados. El sector enfrenta un escenario crítico donde la delincuencia se suma a otras crisis estructurales.