Esta madrugada, la capital ucraniana, Kiev, fue atacada por varias oleadas de drones y misiles, provocando fuertes explosiones que se sintieron en distintos puntos de la ciudad.
Según los primeros reportes oficiales, al menos 13 personas perdieron la vida y más de 30 resultaron heridas.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó que las explosiones causaron daños materiales en edificios residenciales y otras infraestructuras civiles distribuidas en cinco distritos.
Además, detalló que unas 70 personas se encuentran hospitalizadas, algunas con lesiones graves.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, había advertido la víspera sobre un posible ataque masivo y pidió a la población responder a las alarmas antiaéreas y dirigirse a los refugios.
La ofensiva se produjo luego de varios días en los que los ataques con drones y misiles habían sido de menor intensidad, lo que llevó a las autoridades a sospechar que se acumulaba armamento para un ataque más grande.
Hasta el momento, la situación sigue bajo control de las autoridades locales, mientras los equipos de emergencia y defensa continúan trabajando para atender a los heridos y evaluar los daños en las zonas afectadas.