Durante su intervención junto al Presidente electo chileno, José Antonio Kast, el mandatario salvadoreño Nayib Bukele abordó la polémica sobre las condiciones carcelarias y el foco mediático en centros de alta seguridad.
“El que perdona al lobo, sacrifica a las ovejas”, afirmó, al referirse a la discusión sobre los derechos de los delincuentes encarcelados.
En su discurso, el jefe de Estado sostuvo que El Salvador vivió décadas bajo una “dictadura del crimen”. Relató que las pandillas controlaban territorios, imponían reglas y decidían castigos, reemplazando al Estado.
Bukele cuestionó enfoques que, a su juicio, confunden derechos humanos con permisividad penal. Aseguró que tolerar a los criminales termina vulnerando a las víctimas, especialmente a los sectores más pobres.
El mandatario salvadoreño defendió que las medidas duras fueron necesarias para recuperar la seguridad. Además, sostuvo que el país pasó de ser el más peligroso del mundo a liderar indicadores de seguridad regional.
También enfatizó que no todos los internos reciben el mismo tratamiento, destacando programas de trabajo y reinserción. Según dijo Bukele, la firmeza penal convive con rehabilitación para delitos comunes, bajo reglas claras.
Kast, presente en la actividad, reiteró que Chile no copiará modelos, pero sí tomará aprendizajes.