Una falla técnica en el sistema de procesamiento de vuelos del servicio de control aéreo del Reino Unido provocó la cancelación de más de 1.500 vuelos y dejó importantes interrupciones en los principales aeropuertos del país.
El problema afectó al sistema operado por National Air Traffic Services (NATS), organismo encargado de gestionar la navegación aérea británica. La falla obligó a suspender o modificar numerosas operaciones, generando retrasos y cancelaciones en aeropuertos como Heathrow, Gatwick, Manchester, Birmingham, Edimburgo y Glasgow.
Aunque NATS informó que sus equipos lograron implementar una solución y que el sistema comenzó a recuperarse, las autoridades advirtieron que la normalización completa de los vuelos tomaría tiempo debido a la acumulación de operaciones pendientes.
Heathrow fue uno de los aeropuertos más afectados
El aeropuerto de Heathrow, el principal terminal aéreo del Reino Unido, concentró gran parte de las afectaciones, con cientos de vuelos retrasados y cancelados durante la jornada. Otras terminales también registraron interrupciones mientras las aerolíneas intentaban reorganizar sus itinerarios.
Entre las compañías más afectadas estuvieron British Airways, easyJet y Ryanair, que reportaron numerosas cancelaciones y cuestionaron la capacidad del sistema para evitar nuevas interrupciones.
Investigación apunta a falla técnica
NATS descartó que el incidente estuviera relacionado con un ciberataque y señaló que la interrupción se originó por un problema técnico en su sistema de procesamiento de planes de vuelo. El director ejecutivo del organismo, Martin Rolfe, pidió disculpas a los pasajeros afectados y aseguró que se realizará una investigación para determinar las causas del fallo.
El episodio generó críticas de algunas aerolíneas, que pidieron una revisión profunda del funcionamiento del sistema de control aéreo británico. Además, la secretaria de Transporte del Reino Unido, Heidi Alexander, convocó al jefe de NATS para entregar explicaciones sobre la falla.
El incidente recordó una interrupción ocurrida en 2023, cuando otro fallo en el procesamiento de planes de vuelo también provocó miles de pasajeros afectados y millonarias pérdidas para la industria aérea.