Casi 50.000 partidarios de la oposición se manifestaron el sábado en Moscú para pedir elecciones libres, y decenas fueron detenidos, en una de las mayores protestas autorizadas desde el regreso al Kremlin en 2012 del presidente Vladimir Putin.
Si bien esta concentración autorizada, pero limitada a una sola avenida de la capital, se desarrolló sin incidentes, varios cientos de personas quisieron continuar la manifestación frente a la administración presidencial, donde les esperaba una gran presencia policial.
Alrededor de cincuenta personas fueron detenidas, constató un periodista de la AFP. La oenegé OVD-INFO, especializada en el seguimiento de manifestaciones, dio cuenta por su parte de 71 arrestos, antes de que la situación volviera a la calma.
Unas 49.900 personas protestaron en la capital rusa, según la oenegé Contador Blanco, especializada en el recuento de manifestantes. Pero, según la policía de Moscú, a la manifestación acudieron 20.000 personas.
En el cuarto fin de semana consecutivo de protestas, la movilización, inédita desde el regreso de Vladimir Putin al Kremlin en 2012, crece en Moscú a pesar de la dura respuesta de las autoridades y la ausencia de la mayoría de los líderes de la oposición, prácticamente todos ellos encarcelados.