La Corte de Apelaciones de Santiago rechazó de forma unánime las demandas de indemnización contra el Estado por la quema de iglesias durante el estallido social.
El fallo revocó una decisión previa y concluyó que no se logró probar una falta de servicio por parte de las autoridades en los hechos ocurridos.
El tribunal sostuvo que las fuerzas de orden enfrentaron una situación excepcional, marcada por hechos de violencia inéditos. “Las circunstancias eran del todo imprevisibles”, indica la resolución, descartando que se pueda evaluar el actuar policial de manera abstracta.
Violencia extrema durante los hechos
La Corte consideró los testimonios que describieron ataques con bombas molotov, ácido y objetos contundentes, lo que obligó a Carabineros a replegarse.
En ese escenario, se determinó que no existían condiciones para resguardar completamente los recintos afectados.
El fallo enfatizó que no es posible calificar como deficiente la actuación policial, dado el contexto que se vivía en el país. Además, rechazó el argumento de que un número reducido de funcionarios pudiera haber evitado los daños.