El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, lanzó este miércoles una dura advertencia luego del ataque aéreo contra una embarcación supuestamente vinculada al narcotráfico en aguas del Caribe.
Según el alto funcionario, el operativo del martes es solo el inicio de una ofensiva más amplia contra organizaciones criminales en la región.
“No nos detendremos con este bombardeo. Tenemos activos en el aire, en el mar, en buques, porque es una misión mortal y seria para nosotros”, declaró en una entrevista con la cadena Fox News, subrayando que el objetivo de Washington es neutralizar a grupos a los que calificó como “narcoterroristas”.
“Cualquiera que trafique en esas aguas es un narcoterrorista que hará frente al mismo destino”, advirtió.
Hegseth aseguró que Estados Unidos “sabía exactamente quién iba en ese bote” y vinculó a los fallecidos con el Tren de Aragua, banda criminal que Washington designó como organización terrorista. Según el secretario, el grupo “intenta envenenar al país con drogas” y representa una amenaza directa a la seguridad estadounidense.
“Es importante para el pueblo estadounidense proteger nuestra patria y proteger nuestro hemisferio”, enfatizó el jefe del Pentágono, justificando la magnitud del operativo militar que, de acuerdo con el gobierno, se realizó contra una embarcación procedente de Venezuela.
El ataque marca un nuevo capítulo en la estrategia militar de la administración Trump, que ha reforzado la presencia naval y aérea frente a las costas venezolanas como parte de su campaña antinarcóticos. Washington sostiene que cualquier embarcación sospechosa en la zona será blanco de sus fuerzas, en un mensaje directo a las redes de tráfico que operan en la región.
La operación, que dejó 11 muertos, ha generado inquietud internacional por la legalidad de este tipo de acciones en aguas internacionales, aunque el Pentágono insiste en que se trata de un paso necesario para frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos.