El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fijó un plazo de 10 días (o hasta 12) para que Rusia alcance un acuerdo de paz con Ucrania, advirtiendo que, de lo contrario, su gobierno impondrá aranceles drásticos que podrían llegar al 100 %.
“10 días desde hoy. Después pondremos aranceles (…). No sé si afectará a Rusia porque seguramente (Putin) querrá seguir adelante con la guerra, pero nosotros pondremos gravámenes”, afirmó.
En su retorno a Washington desde Escocia a bordo del Air Force One, Trump señaló que no ha recibido respuesta de Moscú. “No he recibido respuesta. Es una pena”, manifestó, reforzando su mensaje sobre la necesidad de detener el conflicto cuanto antes.
Trump expresó también que las bajas en el conflicto se han intensificado: “Antes les decía que mueren 5.000 personas a la semana. Ahora mueren 7.000, en su mayoría soldados ucranianos y rusos, pero también civiles por las bombas que les han caído encima”, sostuvo.
La administración estadounidense alerta que las sanciones no se dirigirán solo a Rusia, sino también a países que mantengan relaciones comerciales con Moscú, especialmente con importaciones de energía como petróleo y gas. Estas tarifas secundarias se aplicarían particularmente a economías dependientes de exportaciones rusas.
El anuncio se produce en medio de un contexto de creciente frustración internacional ante la continuación de ataques rusos, incluso contra objetivos civiles que han dejado decenas de muertos en las últimas jornadas.
Autoridades ucranianas valoraron el pronunciamiento. Por su parte, desde Moscú, el vicepresidente del Consejo de Seguridad, Dmitry Medvedev, calificó el ultimátum como un “paso hacia la guerra”, advirtiendo que podría agravar la confrontación con Estados Unidos.