La Casa Blanca comenzó oficialmente una nueva etapa del cierre del Gobierno con una medida drástica: despidos masivos de trabajadores federales.
Este viernes, el director de la Oficina de Administración y Presupuesto, Russell Vought, confirmó en su cuenta de X que los “RIFs” (reducciones forzadas de personal) ya están en marcha.
Desde antes del cierre del 1 de octubre, la administración de Donald Trump había anticipado que llevaría a cabo despidos si no se alcanzaba un acuerdo político.
Fue la misma Oficina de Presupuesto la que notificó a todas las agencias federales que, en caso de cierre, se despediría al personal que no fuera legalmente obligatorio mantener.
Este ajuste busca eliminar cargos que no se alineen con las prioridades presidenciales y avanza en el plan de recorte del gasto público iniciado por Trump desde su primer mandato.
En ese entonces, Elon Musk, uno de sus principales aliados, apoyó estas medidas como parte de una estrategia para modernizar la administración federal.
A diferencia de cierres anteriores, donde los empleados federales fueron suspendidos temporalmente y luego reincorporados, esta vez los despidos son definitivos.
La medida ha generado fuertes críticas desde la oposición, especialmente por el impacto que puede tener en miles de familias.
Mientras tanto, el Congreso sigue sin lograr un acuerdo para financiar el funcionamiento del Gobierno. El Senado recién volverá a sesionar el próximo martes 14, cuando se someterá a votación una nueva propuesta republicana.