El presidente de Groenlandia, rechazó las declaraciones de su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, quien recientemente sugirió el uso de la fuerza para incorporar el territorio autónomo danés a la nación estadounidense.
Trump, quien ha afirmado que el control de Groenlandia es crucial para la seguridad nacional de Estados Unidos debido al creciente interés militar de Rusia y China en el Ártico.
En respuesta a las amenazas de Trump, los cinco partidos políticos que conforman el Parlamento de Groenlandia emitieron un comunicado en el que afirmaron tajantemente: “No queremos ser estadounidenses, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses”.
Dinamarca y otros aliados europeos han mostrado su preocupación ante las reiteradas amenazas de Trump, especialmente porque Estados Unidos mantiene una base militar en Groenlandia desde la Segunda Guerra Mundial.