El gobierno de Irán lanzó una nueva advertencia hacia Estados Unidos e Israel, asegurando que dará una respuesta “inmediata y contundente” ante cualquier amenaza dirigida a su población o a sus líderes, en medio de tensiones crecientes en Oriente Medio.
La declaración fue emitida por el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, a través de su cuenta en la red social X, donde subrayó que Teherán considera válidos los términos del memorando de entendimiento suscrito en Islamabad, que promovería un alto el fuego y regularización del tráfico marítimo en el estratégico Estrecho de Ormuz.
En su intervención, Araqchi respondió directamente a comentarios previos del ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, quien había reiterado que su país no tolerará que Irán acceda a armas nucleares. Además, Katz afirmó que el líder supremo iraní se encontraría “sentenciado a muerte” si continuaba con sus políticas, lo que generó una fuerte reacción oficial desde Teherán.
El jefe de la diplomacia iraní consideró estas expresiones como amenazas directas y señaló que cualquier intento de intimidación será respondido con fuerza, tanto para defender a la ciudadanía como a las autoridades de su país.
Paralelamente, Washington y Teherán sostuvieron contactos técnicos en Doha, con el objetivo de buscar acuerdos que garanticen la libre navegación a través del Estrecho de Ormuz y sostener un alto el fuego duradero en la región. Estas negociaciones se enmarcan en preocupaciones compartidas sobre la seguridad marítima y los riesgos de una escalada mayor en el Golfo Pérsico.
La confrontación verbal entre Teherán y Jerusalén se produce en un contexto de tensiones regionales latentes, donde cada declaración pública es interpretada por analistas como parte de un juego estratégico de disuasión, mientras la comunidad internacional sigue de cerca cada movimiento para evitar un conflicto de mayor alcance.