La científica chilena Jenny Blamey, académica de la Universidad de Santiago de Chile (Usach), recibió un reconocimiento de la NASA por su trayectoria y contribución a la investigación espacial.
La distinción ocurrió en el emblemático Johnson Space Center, en Estados Unidos, durante una visita de trabajo vinculada al proyecto POLARIS.
Científica chilena analiza microorganismos expuestos al espacio
Durante su estadía, Blamey analizó microorganismos enviados al espacio en mayo y que permanecieron aproximadamente un mes en el exterior de la Estación Espacial Internacional (ISS).
La investigación busca conocer cómo distintos microorganismos responden a condiciones extremas, como radiación cósmica, vacío y variaciones de temperatura.
El reconocimiento fue entregado por la científica de la NASA Carolynn Conley, quien desarrolló una extensa trayectoria en la agencia espacial y participó en misiones del programa Apolo y del Transbordador Espacial.
Según explicó Blamey, los primeros resultados obtenidos durante su visita fueron positivos. “Los microorganismos que han llevado aproximadamente un mes en la Estación Espacial Internacional permanecen con vida”, señaló la investigadora de la Usach.
Investigación apunta a futuras misiones espaciales
Durante su visita, Blamey también sostuvo reuniones con especialistas de la NASA, del Space Test Program y del grupo AEGIS, dedicado a la astrobiología y exploración espacial.
Entre los investigadores con quienes trabajó estuvo el geomicrobiólogo Aaron Regberg, de la División de Ciencia, Investigación y Exploración de Astromateriales (ARES).
Las mediciones realizadas permitieron obtener los primeros antecedentes sobre el comportamiento de los microorganismos después de su exposición al entorno espacial. Estos resultados serán relevantes para comprender los límites de la vida y su eventual capacidad de sobrevivir fuera de la Tierra.
Además, los antecedentes podrían contribuir al desarrollo de futuras misiones espaciales de larga duración, considerando las condiciones extremas que enfrentarían astronautas y microorganismos.
El trabajo también se relaciona con desafíos de protección planetaria para próximas misiones hacia la Luna y Marte. Así, la investigación de la científica chilena busca aportar nuevos conocimientos sobre la supervivencia de la vida en ambientes hostiles y sus posibles aplicaciones para la exploración espacial.