Durante una conferencia, el jefe del organismo indicó que el país asiático ha intensificado su actividad en instalaciones clave. “En nuestras evaluaciones periódicas, hemos podido confirmar que hay un rápido incremento en las operaciones del reactor nuclear de Yongbyon”, afirmó.
Grossi explicó que estos movimientos apuntan directamente al fortalecimiento del programa armamentista. “Todo eso apunta a un aumento muy significativo en la capacidad de Corea del Norte en el ámbito de la producción de armas nucleares, que se calcula en unas pocas docenas de ojivas”, sostuvo.
El programa nuclear norcoreano ha estado bajo sanciones de la ONU desde su primer ensayo en 2006, mientras el régimen de Kim Jong Un ha reiterado que no renunciará a este tipo de armamento.
Además, informes de inteligencia surcoreana advierten la existencia de varias plantas de enriquecimiento de uranio, proceso clave para la fabricación de armas nucleares. Entre ellas destaca Yongbyon, complejo que fue reactivado en 2021 y que hoy muestra un incremento en su actividad.
Respecto a un eventual apoyo externo, Grossi descartó antecedentes concretos. “El OIEA no ha visto nada en particular al respecto”, señaló al ser consultado sobre una posible colaboración de Rusia.