Naciones Unidas acusó a Israel de provocar desplazamientos forzados de población palestina en Cisjordania y advirtió que estas acciones podrían constituir una “limpieza étnica”, luego de analizar operaciones militares realizadas en la zona.
Según un informe de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, las operaciones israelíes desarrolladas en tres campamentos de refugiados de Cisjordania habrían provocado el desplazamiento de más de 33 mil palestinos, además de daños en infraestructura que dificultarían el retorno de los habitantes afectados.
El organismo internacional señaló que las medidas adoptadas durante estas operaciones podrían formar parte de un proceso de desplazamiento a gran escala, una situación que calificó como una posible violación grave del derecho internacional.
Israel rechaza las acusaciones
Hasta ahora, el Gobierno israelí ha defendido sus operaciones en Cisjordania argumentando que están dirigidas contra grupos armados y vinculadas a objetivos de seguridad.
Israel sostiene que sus acciones buscan impedir ataques contra su población y rechaza las acusaciones de que exista una política destinada a expulsar a los palestinos de sus territorios.
Crece la tensión en Cisjordania
La situación en Cisjordania se ha mantenido como uno de los principales focos de tensión del conflicto entre israelíes y palestinos, con un aumento de operaciones militares, restricciones de movimiento y episodios de violencia en distintas localidades.
La ONU ha advertido en distintos informes sobre el impacto humanitario de los desplazamientos y las dificultades que enfrentan comunidades palestinas para acceder a servicios básicos y mantener sus medios de vida.
El nuevo pronunciamiento se suma a las críticas internacionales por la situación en los territorios palestinos ocupados y ocurre en medio de una escalada de tensión regional que se mantiene desde el inicio de la guerra entre Israel y Hamás.